Cáritas Diocesana, COVID-19, Empleo, Noticias, Testimonios, Voluntariado

Pili, Dioni, María Ángeles, Candi y María Luisa: un viaje de agradecimiento y entrega a Cáritas


Vivimos tiempos complicados. Ya lo eran. En Cáritas sabemos bien que, aún en momentos de bonanza, siempre hay personas y familias con carencias materiales, humanas, sociales… que necesitan de nuestra cercanía y apoyo. La emergencia sanitaria provocada por la COVID-19 ha venido a complicar aún más las situaciones que ya eran complejas y a generar inestabilidad, miedo y dificultades que no hemos visto venir en semejante medida.

También Cáritas se ha visto afectada en su forma de trabajo, en la gestión de los espacios disponibles y en lo que podemos esperar de quienes acompañan la tarea de promoción y desarrollo de tantas personas: el voluntariado.

Hace unos días, Pili, Dioni, María Ángeles, Candi y María Luisa, voluntarias de Empleo, decidieron que había llegado el momento de cerrar su etapa de compromiso semanal con Cáritas. El momento presente ha cambiado las reglas del juego y no se sienten seguras en una actividad que han conocido siempre como un espacio de encuentro donde la cercanía y el contacto han sido fundamentales. Desde el equipo del Centro Vicente García Zalduendo, todo el respeto, cariño, arrope y agradecimiento por el tiempo entregado a su voluntariado de tantos años.

En la fotografía se las puede ver posando con su reconocimiento (personalizado) a todo lo aportado. Fue un momento emocionante para ellas, pero también para el resto de personas que han tenido la oportunidad de trabajar a su lado.

Ellas no son las únicas que han tomado la difícil decisión de dar por terminado su recorrido en Cáritas. Otras voluntarias y voluntarios también han optado por cuidar y cuidarse de esta manera que les hace sentir más tranquilos. Por eso, estas líneas trascienden los nombres de estas cinco mujeres y son un agradecimiento en mayúsculas a todas y cada una de las personas que en estos meses han dejado su actividad azuzadas por este virus que nos ataca la línea fuerza más potente de nuestra institución: el encuentro.

Quien ha vivido Cáritas no se va nunca. Esos cuatro corazones que conforman el logotipo de nuestra institución actúan por su cuenta y, con el pasar de los años, buscan la forma de tatuarse con trazo firme en el cuaderno de vida de cada persona que entregó su tiempo a los demás. En vísperas de la celebración del Día Internacional del Voluntariado, Cáritas no puede dejar de felicitarse por su capital humano y agradecer a todos sus voluntarios y voluntarias su compromiso, su esfuerzo y su paso al frente por una sociedad mejor.


Dioni, Pili y María Ángeles no han querido “marcharse” sin dejar por escrito unas líneas que recogen la emoción de este momento de sus vidas. Aquí se quedan; porque si algo les sale del corazón a estas mujeres es compartir:

María Ángeles:

«Mi voluntariado en Cáritas

No recuerdo bien si han sido unos cinco años. Tres horas a la semana, en Abetxuko (o sea, poca cosa), en el taller de Manipulación.

Cáritas pedía voluntarios. Fui. Me recibió Araceli, así como es ella: simpática y poniéndomelo fácil. He estado muy a gusto. Como no podía colaborar en cosas más necesarias, me quedé en lo que podía. Me ha encantado conectar con gente necesitada de distintos países, con diferentes culturas, que no han tenido la suerte fácil, como la hemos tenido los que hemos nacido aquí. Yo los miraba como a hermanos, porque así me lo pedía Dios. La pega que yo tengo es que ando mal de oído, aun llevando audífonos. Entonces no podía hablar con ellos todo lo que quisiera. Menos mal que mi compañera Dioni, en ocasiones, me hacía de intérprete. Yo creo que todos hemos aprendido algo unos de otros. Una de las cosas, aprender a reciclar. El ambiente era bueno entre voluntarios y becarios. Ya se encargaba Sandro (nuestro monitor) de que todo iría bien con su sencillez, su respeto, su simpatía, acomodándose a cada uno. Es extraordinario. Siempre recordaré la fiesta que armábamos entre todos por Navidad (animados por sor Piedad y la voluntaria Pili). También los becarios con cosas de sus países, y la comida que compartíamos. También los voluntarios con Araceli y Sandro nos juntábamos en una comida una vez al año. Y con los becarios hacíamos excursiones para conocer algo nuevo. Era interesante. Aunque una vez que fuimos a ver la sal de Salinas salió el día lloviendo.

Tenemos en el taller la imagen de Jesús que dice: ¿Y vosotros! ¿Quién decís que soy yo? Me pareció muy acertado. Yo lo solía mirar y rezaba por todos.

Me da mucha pena no continuar con los becarios. Pero las circunstancias así lo piden.

¡Gracias a todos los que intervenís en Cáritas!

¡Feliz Navidad y Año Nuevo!»


Dioni:

«Llevo muchos años colaborando con Cáritas y ha llegado el momento de terminar esta etapa.

Mi experiencia en los talleres de Zaramaga y Abetxuko ha sido muy positiva y solo tengo palabras de agradecimiento para todas las personas que han pasado por los talleres, que me han ayudado a valorar a las personas más por lo que son que por lo que tienen.

Me he sentido a gusto en todos los ratos que les he acompañado y siempre con mucha ilusión.

Muchas gracias también para los monitores: Jose, Sandro, Araceli, pro su amabilidad, su cercanía, su paciencia.

Ha sido más lo que he recibido que lo que he dado.

Y a los voluntarios con los que he compartido reuniones y encuentros festivos.

Gracias».


Pili:

«Empecé en Cáritas cuando me animaron a hacer alpargatas. En un principio no me atreví, pues no sabía hacerlas. Pero me insistieron y comencé en el parvulario de la parroquia de Belén.

Al principio, como todo el mundo, no nacemos sabiendo. Pero el responsable, además de formarnos, nos acogió y formó un grupo donde nos encontrábamos muy a gusto.

Del programa de Empleo he recibido muchas alegrías, cariño, amistad y salud; porque la responsabilidad me obligaba a no ser cómoda y salir de casa para dar el paseo semanal hasta Abetxuko.

Y la despedida, aunque inesperada y forzada por las circunstancias, ha sido muy emotiva».

 

 

0

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.