
Una jornada de encuentro, escucha y comunidad para poner en valor la vida rural, el primer sector y la fuerza de caminar juntas.
El pasado 16 de mayo, Elvillar (Rioja Alavesa) acogió el XXVI Encuentro Rural de Cáritas Diocesana de Vitoria, una cita anual que volvió a reunir a personas voluntarias de distintas zonas rurales de la diócesis y voluntariado de Vitoria bajo el lema “Tejiendo vínculos, creando redes · Loturak ehunduz, sareak sortzen”.

Cáritas de Rioja Alavesa fue la anfitriona del encuentro que, una vez más, se convirtió en un espacio de convivencia, reflexión y cercanía, en el que compartir inquietudes, experiencias y miradas sobre la realidad de nuestros pueblos y del primer sector.
La jornada comenzó con una dinámica participativa de “foto-palabra”, un primer momento de encuentro que ayudó a generar conversación y confianza desde recuerdos, emociones y experiencias personales evocadas a través de distintas imágenes.
A continuación, los grupos de trabajo abordaron cuestiones relacionadas con la realidad agraria y ganadera de nuestro territorio: la dificultad de mantener la actividad rural, la falta de relevo generacional, la soledad creciente en algunos pueblos, el esfuerzo que supone sostener el trabajo en el campo o la importancia de revisar nuestros hábitos de consumo y apoyar el producto local y de temporada.
Entre las reflexiones compartidas apareció también una idea común: los pequeños gestos cotidianos importan y, cuando se hacen en comunidad, tienen capacidad de generar cambios reales.
Durante el descanso, celebrado en el pabellón del polideportivo, las personas asistentes pudieron acercarse a los puestos de comercio justo y producto local instalados para la ocasión, con la participación de Quesería Moraita de Laguardia, Bodega Pascual Larrieta, Bide Bidean y Cáritas Diocesana de Vitoria.
La mañana continuó con una mesa de diálogo moderada por Begoña Ganzabal, voluntaria de Cáritas Urkabustaiz, en la que participaron Edurne Basterra, presidenta de UAGA; Mónica Cardoso, presidenta de la asociación Gure Soroa; Alicia González, de Quesería Moraita de Laguardia; y Miguel Pascual Larrieta, de Bodega Pascual Larrieta de Samaniego.
Las personas participantes compartieron experiencias, preocupaciones y propuestas sobre el presente y el futuro del mundo rural, poniendo voz a una realidad compleja, pero también profundamente comprometida con el territorio, la sostenibilidad y la vida comunitaria.
El encuentro quiso cuidar también el valor de lo compartido y del trabajo hecho en común. Los espacios, los detalles y los elementos preparados colectivamente ayudaron a crear un ambiente acogedor y cercano, recordando que cuidar la manera en la que nos encontramos también forma parte de construir comunidad.
“Herriek bizirik jarraitzen dute pertsonak elkartzen direnean.”
La jornada finalizó con una comida compartida y un profundo agradecimiento al pueblo de Elvillar, a todas las personas voluntarias, participantes y organizadoras que hicieron posible este encuentro.
Desde Cáritas Diocesana de Vitoria queremos dar las gracias a quienes estuvieron presentes y también animar a todas aquellas personas que no pudieron participar este año a sumarse a próximos encuentros. Porque seguir haciendo red, escuchándonos y caminando juntas sigue siendo una de las maneras más valiosas de cuidar nuestros pueblos y fortalecer la comunidad.