Ciento veinte personas voluntarias y trabajadoras de Cáritas Diocesana de Vitoria se reunieron ayer, 10 de marzo, en la parroquia del Sagrado Corazón para celebrar la festividad de Santa Luisa de Marillac, patrona de la entidad.
La comunidad parroquial acogió este encuentro que reunió a voluntariado y personal de Cáritas en torno a un objetivo común: compartir la fe, agradecer el compromiso solidario y renovar la vocación de servicio a las personas más vulnerables.
La eucaristía estuvo presidida por el Vicario Carlos García Llata y contó con la participación de Satur Yanguas, párroco de la Unidad Pastoral; Javier Querejazu, delegado episcopal de Cáritas; y Emiliano Martínez, salesiano de la parroquia San Francisco Javier.
La celebración fue una valiosa oportunidad para poner en manos de Dios a todas las comunidades cristianas que sostienen su compromiso caritativo y evangélico, así como a los colectivos más marginados del barrio, recordando su dignidad y la necesidad de defender sus derechos fundamentales como ciudadanía.
Durante la eucaristía se presentaron varias ofrendas cargadas de significado: una hogaza de pan y una jarra de vino, signo de la mesa compartida; un carné de voluntariado, reflejo del compromiso solidario; un diccionario, símbolo del acompañamiento y la integración; y la oración del Padre Nuestro, expresión de la fe que nos une.
La celebración, preparada con gran cariño por el equipo de la zona Sur de Vitoria, concluyó con una oración de acción de gracias que puso en valor la gran tarea del voluntariado, verdadero corazón del trabajo de Cáritas.




